Antes de
irnos a Londres lo dejamos todo listo en casa para nuestra partida: gas y luz
apagados, todo bien cerrado etc. De la única cosa de la que me quedé algo
preocupada fue de mis plantas. No tuve tiempo de ingeniar algo para intentar
que se regaran mientras estaba fuera y tampoco pude dejárselas a nadie, así que justo antes de irme las regué
todo lo que puede preguntándome cómo me las encontraría.
Así que nada más llegar a Edimburgo fui a comprobar como estaban. Aquí os dejo
la foto del antes y el después:
Sí amigos, el geranio todavía tenía flor y todo!! Lamentablemente a la Alegría, a la que quizá ya no deberíamos seguir llamando
así dado su estado, no le fue tan bien. Las podé y todavía tengo a la “ya no
tan Alegría”, resistiéndome a tirarla.
Otra noticia importante fue ¡que nos volvió a nevar! No
fue tanto como aquel primer año, pero suficiente para volverlo a dejar todo
tapado. Quizá es porque no estoy acostumbrada a vivir en un sitio donde esté
nevado, pero todo cambia cuando hay nieve de por medio.
Estos días estamos teniendo muchísimo aire, por lo que he oído por allí también así que nada, ¡a cuidarse!
En Londres también
pudimos ver alguno de los mercadillos que hay, como el de Camden por ejemplo.
Muchísimas tiendas abarrotadas de objetos, con puestos de
comida entremezclados, o de vino caliente, dada la época del año.
Arnau comprando el vino caliente, o mulled wine
Si vas con
la intención de verlo todo nada más empezar te das
cuenta de que es imposible con todo lo que hay. O necesitas un día entero o tienes que volver en otro momento. Y como podéis ver, espectaculares
las decoraciones de algunas tiendas, desde luego saben cómo llamar tu atención.
Tuvimos
tiempo también de ir a una tienda llamada Hamleys, es una juguetería impresionante
en la que todo el mundo puede pasárselo bien, incluidos los adultos, que
pueden regresar a su niñez aunque sea sólo por un rato y es que muchos de los
empleados hacen demostraciones de los juguetes y tú mismo puedes probarlos y
estar allí jugando. Es una tienda enorme, con varias plantas y en la última
tienen una pequeña colección de figuras hechas de LEGO. Aquí estoy yo con la
Queen y su perro.
Otra tienda
curiosa fue la que está enteramente dedicada a las chocolatinas M&M's. También
es bastante grande, tiene varias plantas, y puedes encontrar de todo, todo el
merchandising que te puedas imaginar. Cosas curiosas como estos retratos…
…los Beatles…
…o todo este
muestrario de M&M's para que tú elijas los que quieras. En la foto sólo se ve una parte, hay de toda la gama de colores.
En lo que se
refiere a la parte financiera de Londres, donde se maneja el cotarro, tenemos
por una parte lo más conocido, que es la City de Londres y donde te puedes
encontrar este edificio tan característico…
….y luego la
zona llamada Canary Wharf, que irremediablemente te hace pensar en Nueva York,
o al menos eso me pasó a mí.
Nuestras últimas
visitas del viaje fueron para la Catedral de St.Paul y por supuesto el puente
más conocido de todos, el Tower Bridge.
Arnau, con la Catedral de St.Paul al fondo y el puente del Milenio a la derecha.
Así que
resumiendo, Londres nos gustó mucho. Yo ya había estado, hace ya unos años, así
que esta segunda vez me sirvió para refrescar recuerdos y poder ver alguna que
otra cosa nueva, menos conocida por el típico turista, como esta pequeña colina
con vistas a Londres...
Mi amiga Alba y yo disfrutando de un poco de sol
...o el cementerio donde está enterrado Karl Marx, Highgate cemetery
Pero, como
siempre, en todo viaje siempre quedan sitios por visitar y cosas que hacer, así
que quien sabe, quizá volvamos en un futuro.
Y hasta aquí
nuestra experiencia por Londres, espero que todos estéis teniendo una buena
semana.
¡Un recuerdo
especial para mi fan número 1! Esta visita me trajo muy buenos recuerdos del
viajecito que hicimos nosotras ;-)
Primero de
todo, ¡FELIZ 2013! Espero que todos pasarais unas buenas fiestas.
Y empezamos
el año con nuestro último viaje del 2012 a Londres. Vimos tantísimas cosas que
voy a tener que resumirlo mucho y lo haré en 2 partes. Nuestra aventura
londinense comenzó como la de muchos otros, con cosas típicas como el Big Ben,
las Houses of Parliament, la Abadía de Westminster, el Palacio de Buckingham
etc.
Pero
algo que a mí me sigue gustando mucho, tanto de Londres, como de Edimburgo, y me imagino que si viajara un poco más por Reino
Unido pasaría igual, son sus parques. Lugares, casi siempre, bastante grandes
en los que puedes pasear, sentarte, disfrutar de las vistas de un pequeño lago
(o a veces un gran lago) y que te enamoran sea la estación que sea. Vimos los
más típicos y cercanos como son St. James's Park...
...Green Park y Hyde Park. En este
último además había un mercadito navideño, con muchos puestos para comer y la
feria.
Uno de los puestos de comida alemana
Como fuimos
bastantes días pudimos ir a Regent’s Park. Es muy grande y me gustó mucho. Una
de las zonas es un pequeño lago rodeado por distintas parcelas en cada una de
las cuales hay una variedad de rosa. Se le conoce como Queen Mary’s Rose Garden
y en primavera debe de ser impresionante.
El estar en época navideña le añadió un extra a nuestra visita...
Enorme árbol en la zona de Covent Garden
También
tuvimos tiempo para museos. Por supuesto no faltó el British Museum, aunque fue
imposible verlo todo...
...El National Gallery, que es el de arte, vimos muy brevemente el de arte moderno (el TATE Museum) y uno que vale mucho la pena, aunque sólo sea por el edificio en sí, que es el de historia natural.
La National Gallery
Parte del edificio del Museo de Historia Natural
Arnau y su amigo Darwin en el Museo de Historia Natural
Los museos
en general, salvo ciertas exposiciones, son gratis y muchos, como habéis podido
ver, están en edificios asombrosos que ya de por sí solos merecerían una
visita. Además están muy enfocados a que todos, tanto niños como adultos disfruten, así que no es raro que siempre estén llenos.
¡Ya estamos
en Valencia! ¡Y menudo calor más bueno!
Las últimas
semanas en Edimburgo fueron bastante ocupadas y luego nos fuimos a Londres, por
lo que actualizar el blog se convirtió ya en tarea imposible. Pero ya estoy
aquí para que podáis disfrutar de mis últimos posts del 2012.
A finales de
noviembre tuvo lugar el encendido navideño en Edimburgo. Hicieron un breve
espectáculo de luces, con un Papá Noel gigante, música etc. Fue un poco cutre
la verdad, la gente (incluida yo) estaba más interesada en la impresionante
luna llena que tuvimos aquella noche que en el show.
El mercadito
navideño estaba lleno de gente pero pudimos disfrutar un poco de él, además del
típico vino caliente o mulled wine. Aquí una foto de Arnau con nuestra amiga Ana.
Eso sí, menudo
frío que hizo aquella noche. Hacía muchísimo tiempo que no tenía los pies tan
congelados.
Como ya ocurriera la vez anterior, desde aquí volvemos a
apoyar la huelga general. Además os dejo un artículo de opinión que leí ayer,
titulado, “Declaración de Huelga” y un vídeo, que a mí al menos me pone la
carne de gallina.
“La
huelga no sirve para nada. No nos hacen caso. No es el momento de hacerla. Es
una huelga convocada por los sindicatos que han sido cómplices de los partidos
políticos. Estoy cansado de protestar y de que nadie nos escuche. No puedo
permitirme perder un día de sueldo. Tengo miedo a que me echen si hago huelga.
Estoy harto de arriesgarme para luchar por los derechos de los que no la hacen.
Cuando gobierna la izquierda no se convocan tantas huelgas. Hacer huelga
general en medio de la crisis es una irresponsabilidad.
He leído y escuchado
muchas justificaciones como éstas para no secundar las huelgas generales y en
concreto la huelga general de este miércoles, 14N. Entiendo muchas de ellas,
respeto algunas, pero no comparto ninguna. Por una sencilla razón:siento que no me queda más remedio que hacer esta
huelga. Me han empujado a hacerla empujándonos contra las
cuerdas. Me han forzado a hacerla condenándonos a trabajos forzados. Nos han
llevado hasta tal punto de desesperación y desesperanza, de indignación y
abandono, de paro y penuria, que no me queda más remedio que parar para
pararles, de hacer huelga para tener una esperanza y de indignarme para no
sentir que me abandono.
No sólo es que quiera
hacer huelga, no sólo es que creo que debo hacerla, es que siento que tengo que
hacerla porque si no la hiciera, ya no podría llamarme a mí mismo ciudadano.Me llamaría vasallo.No pretendo desacreditar a quienes no
creen en esta huelga, por favor, que nadie se sienta insultado. Sólo digo que
si yo no la hiciera, sentiría que estoy faltando a mi deber como miembro de
esta sociedad que se desmiembra. He dicho bien: un deber, no sólo un derecho.
Esta
huelga es un deber porque derechos no nos quedan.Sólo nos quedan
obligaciones: la obligación de obedecer por decreto y por la fuerza a los
recortes, repagos, desahucios, rescates bancarios, congelaciones salariales,
subidas de impuestos, bajada de las pensiones, abaratamiento del despido,
privatización de la Sanidad, empobrecimiento de la Educación, reducción de la
prestación de desempleo, censura y control de los medios de comunicación
públicos. Y mientras la mayoría sólo tiene obligaciones, la minoría sólo tiene
derechos. Derechos que son privilegios, pues sólo ellos los tienen: privilegios
bancarios, fiscales, políticos y judiciales. Por eso también la huelga se ha
convertido para mí en una obligación. Me impongo la huelga mientras nuestros
gobernantes impongan la desigualdad social por decreto.
Me impongo la huelga
por decreto porque no me han dejado otra. No me han dejado otra opción porque
están acabando con todas nuestras opciones de vida. Y no es que crea que esta
huelga es la única posibilidad de protesta, pero pienso que no podría reclamar
más opciones si dejo pasar una sola de las pocas oportunidades que tenemos de manifestar
nuestro desacuerdo. Ellos no pierden oportunidad para hacernos retroceder.
Nosotros no podemos dejar pasar una manifestación, una protesta, un artículo,
una sentada, una huelga, una cacerolada, para decirle a este Gobierno incivil,
a esta Oposición cómplice y a este Parlamento enfermo que no toleramos más sus
ataques, sus traiciones y sus desprecios. Yo ya no puedo. Para mí esta huelga
es ineludible. Una vez que di el primer paso para oponerme a este ataque a los
ciudadanos, ya no puedo echarme atrás mientras no den marcha atrás. Por más que
me repitan que esta huelga no sirve.La única que
huelga que seguro que no sirve es la que no se hace.
Estoy casi convencido
de que no será una de las huelgas generales más seguidas (espero equivocarme) y
aun así estoy más convencido que nunca de que hay que hacerla. Aunque el
Gobierno y sus exégetas de la prensa insulten, menosprecien y caricaturicen a
los huelguistas. Aunque parezca que no ha tenido incidencia ninguna. Todo eso
me da igual. Me da igual si es una huelga oportuna, necesaria o útil.Hay cosas que uno siente que tiene que hacer aunque
no sirvan para nada.Por
su propia dignidad, por su conciencia, por su compromiso.
Además, es incierto que
sea inútil. Si durante estos últimos cuatro años, los miembros de la Plataforma
de Afectados por la Hipoteca hubieran pensado por una sola vez que su lucha no
iba a dar resultado, si hubieran decidido no ir a parar un desahucio porque
sabían que era inevitable, hoy no estaríamos hablando de que el Gobierno y la
Oposición quieren pactar una nueva ley para parar los desahucios ni de que la
banca ha suspendido de forma inmediata los casos más extremos. Por los que
luchan cada día, no solo el día de huelga, yo hago huelga.
Es más, no solo hago
huelga, declaro la huelga porque definitivamente estamos en lucha. Declaro la
huelga a todos nuestros representantes porque están en huelga como
representantes nuestros.
Yo le declaro la huelga al Gobierno y al resto del Parlamento porque le
han declarado la guerra al ciudadano. Le declaro la huelga porque no me rindo.
Y no tengo más remedio que declararle la huelga porque creo que aún hay
remedio."
Hacía tiempo que
quería ponerme a hacer algo de ejercicio. Ya hace unos meses hubo un intento
por salir a correr, pero la cosa no fue bien. Básicamente, me aburro como una
ostra y siempre hace frío, o viento, o llueve…Total, que no es lo mío.
Como tengo la
espalda un poco fastidiada, decidí hacer natación. Además, siempre me ha
gustado y era algo que quería volver a practicar.
Edimburgo tiene 10
piscinas municipales y gracias a Google maps supe que muy cerca de casa, a unos
20 minutos andando, tenía una, Warrender Swim Centre.
Así que esa es la
noticia del post de hoy, que hemos empezado a ir a nadar! Ya llevamos unas cuantas semanas y todo muy bien. Tenemos controlados cuando son los horarios de
baño libre y vamos dos días por semana mínimo.
Aquí os pongo unas
imágenes del sitio. El edificio por fuera...
...Y por dentro...
Lo que veis a los
lados son cubículos donde la gente se cambia. Hay casilleros para dejar las
cosas de valor, pero mucha gente se deja sus cosas allí, como vestuario
personal. Nosotros nos dejamos las toallas, la ropa etc. pero lo de valor lo
metemos en un casillero.
También tiene un pequeño gimnasio, pero de momento nos centraremos sólo en nadar.
Ir a la piscina en Reino Unido tiene algunas peculiaridades, como por ejemplo, aunque mucha gente lo lleva, no es obligatorio usar gorro. Cuando entras tienes que cubrirte los zapatos con algo que a mi me recuerda a los gorros de ducha, esos de plástico. Y algo curioso que
descubrí el primer día, que tienen un aparato para secarte el bañador. Es muy sencillo. Es como el tambor de un secador. Pones el bañador dentro, cierras la tapa y aprietas durante unos pocos segundos. Bastante útil. Hace mucho que no voy a una piscina por Valencia, así que no sé si también se usan por allí, pero no es una mala idea!
Halloween pasó y dejó tras de sí algunos momentos
curiosos, como cuando vimos a niños disfrazados recogiendo chucherías por las
casas. En especial me gustó uno de ellos, que iba disfrazado de fantasma, con
el típico arreglo de sábana blanca y agujeros en los ojos para ver. Sencillo, pero
eficaz. No puedo explicar muy bien por qué me hizo ilusión verlo, pero así fue.
Así que por aquí ya estamos centrados en las Navidades.
Nosotros por nuestra parte también tenemos muchas ganas de que llegue diciembre
así que nos hemos comprado ya un calendario de adviento para empezar la cuenta
atrás! La figura de Papá Noel de chocolate fue un capricho improvisado J
Y para acabar, deciros que recibí otra carta de los
juzgados y se supone que ya está todo solucionado y no tendré que ir, ni ser
jurado, ni nada. O eso se supone…